martes 6 diciembre 2022

ÚLTIMAS NOTICIAS

Castellón, una ciudad fantasma en verano

Llega el verano y Castellón se convierte en una ciudad fantasma en la que poco hay que se pueda hacer. Los bares y restaurantes cierran en su gran mayoría en la ciudad. Dichos establecimientos indican en un cartel a sus clientes que podrán encontrarles en sus locales de municipios más turísticos como Benicàssim u Oropesa.

Pasear una tarde de verano por el centro de la ciudad da tristeza, ya que no se ve un alma en la calle, solo se escucha el silencio y a algunos pajaritos cantando. No hay vida, no hay nada que invite a disfrutar de estar en la calle a pleno sol. Lo que les apetece a los sufridos vecinos volver a casa con el reconfortante aire acondicionado.

Preguntas

¿A qué puede deberse esta situación? ¿Hace el Ayuntamiento lo suficiente por potenciar la ciudad como destino turístico estival? ¿Hay una agenda cultural clara que atraiga a la ciudadanía? Es necesario trabajar en conseguir que Castellón no muera en agosto y que su rueda siga girando a pesar de las vacaciones.

Para dinamizar la ciudad de Castellón es imprescindible contar con bares y restaurantes abiertos en verano. Lo contrario es una invitación velada a sus habitantes para que huyan. Cuando es época de vacaciones, la gente busca donde entretenerse y en esta ciudad no lo encuentra. Si no vamos a la playa o a la piscina, solemos buscar refugio en las terrazas. Allí charlamos amenamente con la familia y amigos mientras disfrutamos de una cerveza fría o de una horchata. Pero si no hay nada abierto, ¿Dónde vamos?

Esa es la gran pregunta. Las pocas personas que nos quedamos en la ciudad en el mes de agosto vagamos por las calles sin rumbo fijo. No sabemos dónde ir ni qué hacer. Sólo queda pasear por calles en las que poca o ninguna sombra hay. Ese es otro gran tema. Los árboles están desapareciendo de las ciudades en una era en la que el cambio climático se está haciendo más presente que nunca.

Más árboles

Nuestras calles y plazas necesitan sombras para que los ciudadanos puedan pasear en verano sin poner en riesgo su vida. Los árboles y la vegetación son imprescindibles hoy en día. Necesitamos espacios en los que poder hacer vida social aunque las temperaturas sean altas. No tenemos porqué quedarnos en casa. El verano y las vacaciones están para salir a la calle y disfrutar con la familia y con los amigos.

Las vacaciones no son, o no deberían serlo, para estar hecho trizas del calor en el sofá. Hay que vivir y saborear los pocos momentos libres y de ocio que nos deja la vida. Compartir y socializar es alegría y es también salud, ya que nos sentimos acompañados y felices. Esos pequeños momentos son los que verdaderamente importan. Sentir que estamos en grupo y que somos socialmente aceptados nos hace sentir importantes y confiados.

Salir a la calle y ver la ciudad vacía y con las persianas de sus bares y restaurantes cerradas da una profunda tristeza. La ciudad necesita tener vida y movimiento, ruido, gente paseando, hablando e intercambiando opiniones. Eso es la vida y la rutina de una ciudad que piensa en sus habitantes y en su correcta dinamización. El bullicio debe abrirse paso en cualquier ciudad que se precie. Castellón no puede ser menos.

Seamos una ciudad fuerte en la que podamos vivir los doce meses del año. La alegría es vida y la ciudad durante estos días parece ese animalito que esta triste porque se ha quedado solo en casa. Hay mucho que debatir entorno a esta cuestión que esperemos que evolucione favorablemente durante los próximos años.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Latest Posts

NO TE PIERDAS